MADRID/ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL).- El testamento político de Bartolo quedó plasmado en el acta de la última Junta de Gobierno que celebró como alcalde el 26 de junio, donde en los gastos concernientes a alcaldía, se aprobó pagar tres facturas a un grupo de presión de escasa tirada y nula crítica hacia Bartolomé González por un importe de 52.626,91 euros.
Junta de Gobierno de la que se excusó Gustavo Severién no acudiendo a la misma.
Sucede que en las ruedas de prensa posteriores a la celebración de las Juntas de Gobierno el portavoz municipal, en estos casos Marta Viñuelas, traslada a los medios de comunicación los asuntos aprobados que consideran más importantes, pero nunca se da cuenta del capítulo de gastos varios, que suelen venir al final de la orden del día que se pasa a la prensa, sin especificar cuáles han sido esos gastos, solo una relectura del acta de la Junta de Gobierno una vez publicado en la página web del ayuntamiento, que es pública y tiene acceso todo el mundo, puede comprobar el destino del dinero de sus impuestos.
En ese acta se puede comprobar el talante mediático y de libertad de expresión que ha caracterizado a Bartolomé González al frente del ayuntamiento de Alcalá de Henares, y ahora en su nuevo puesto en el partido como vicesecretario de comunicación en como poner una cerilla en las manos del pirómano. Todo con el consentimiento de “La China” (Esperanza Aguirre), que según transcurre el tiempo queda en evidencia que ha utilizado a Alcalá de Henares para su propio beneficio electoral, campo de golf del Encín, Ciudad Deportiva Fantasma, Museo de los Madrazo, Ambulatorio del Val, recorte de servicios en el hospital Príncipe de Asturias, el Oxford Español o los recortes en Educación, hechos y desechos de los que han sido copartícipes Aguirre y González.
Porque si mucha culpa de lo que ha pasado y sigue pasando en Alcalá la sigue teniendo Bartolo, ya que su mano es siniestra y larga, Esperanza Aguirre (La China) tendrá que explicar “los trapicheos” que ha tenido con el propio Bartolo al que le ha consentido todo y que premia descaradamente a un grupo de presión de escasa tirada y nula crítica hacia su persona y con alguna conexión hacia su hermano. El mismo medio de presión que antes de llegar Bartolo a la alcaldía le calificaba como “analfabeto y el hijo del de las tragaperras”.
Pero también deberían de explicar sus adláteres, todavía si cabe más culpables por callar y consentir tanto despropósito. Máxime cuando algunos sectores del Partido Popular opinan que quien sigue mandando es Bartolo.
Y es que Bartolo ha sido fiel hasta ese hipotético final que fue la última Junta de Gobierno que presidió el 26 de junio, donde en una visita a su acta en la página web municipal, se puede comprobar tanto la orden del día de la misma, como los gastos pagados. Gastos que si se sumasen partida por partida deberían sonrojar a aquellos que los aprobaron, como los que callaron en la posterior rueda de prensa, donde se ocultan datos y gastos, o se ofrecen tópicas respuestas, “ eso lo sabrá el concejal correspondiente”.
La duda también llega al resto de las formaciones políticas que conforman la Corporación Municipal, sobre si son conscientes de esos pagos y gastos, cómo se han autorizado, cuando y porqué.
Desde las filas de la oposición se viene denunciando que con el presupuesto prorrogado, a estas alturas del ejercicio se ha gastado, sino todo, gran parte. A los ciudadanos de Alcalá les gusta saber el destino de cada euro que pagan, y la forma de comprobarlo es a través de la página web del propio ayuntamiento, aunque resulta curioso y sospechoso que si bien todo el mundo pueda acceder a esta web, que es pública, para la divulgación de sus contenidos se tenga que tener la oportuna autorización del propio ayuntamiento.
Desde luego cualquier jurista ante estos hechos efectuaría una sonora carcajada, que acabaría en un “cabreo” evidente si entra a leer todo el texto del documento.
De lo que no cabe duda es de que la despedida de Bartolo fue celebrada con champán por sus colaboradores del grupo de presión de escasa tirada y nula crítica, y es que más de 52.000 “pavos” no le caen todos los días a uno por reírle las gracias al alcalde.
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