MADRID/ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL).- Si una organización está continuamente en el pensamiento de los más necesitados esa es Cáritas Diocesana, en Alcalá de Henares, al igual que sucede en toda España se ha convertido en todo un sinónimo de ayuda a las personas que tienen problemas de subsistencia, se es consciente que tanto los recursos económicos como materiales que se cedan altruistamente a Cáritas van a llegar eficazmente al destinatario adecuado y siempre será poca por mucha que sea las aportaciones que reciban.
En lo que va de año la diócesis de Alcalá de Henares ha dado atención a 8.036 familias, de las que 1.458 son de Alcalá de Henares, 1.362 de Torrejón de Ardoz, y 1.344 de Coslada-San Fernando, las poblaciones con mayor número de habitantes de la diócesis.
Fernando Martínez desde “su puesto de mando” en el edificio que posee Cáritas tras el Palacio Arzobispal se encarga de coordinar y dirigir toda una infraestructura de asistencia que tiene la misión de llegar a cualquier punto donde haya una familia necesitada. A pesar de estar doce horas al pie del cañón, le faltan horas a esta maestro jubilado para llegar a cualquier destino, su ilusión por hacer el bien a los más necesitados es contagiosa.
Alcaládigital ha querido conocer por su propia voz algunos detalles de la excepcional labor que lleva a cabo Cáritas.
¿Cómo se está viendo desde Cáritas esta crisis?
“Desde hace ya dos años, tenemos como objetivo, dar a todas las familias los alimentos más necesarios primarios, dando cantidad y calidad, es algo que hay que tener claro, porque las personas son tan dignas las que tienen mucho, como las que tienen poco.
Una persona necesitada es tan digna como cualquier otra y se merecen alimentos de calidad”.
¿De qué medios disponen para hacer llegar alimentos a los más necesitados?
“Tenemos cuatro furgonetas que diariamente están repartiendo alimentos a las diferentes parroquias de la diócesis”
¿Los alimentos que reparte Cáritas de donde proceden?
“La diócesis de Alcalá en una de las pobres de España, tiene casi un millón de habitantes, pero es pobre. La Conferencia Episcopal ha dado este año a Cáritas 6 millones de euros, que se reparten entre todas las diócesis, a la de Alcalá nos corresponde entre 60.000 y 70.000 euros, y ese dinero va íntegramente a comprar alimentos en supermercados y grandes superficies. Esos alimentos se compran y se reparten a las parroquias. Hay parroquias que ellas mismas se abastecen con la generosidad de las personas del barrio, pero hay otras que no tienen nada y son a las que hay que llevarles alimentos que se reparten durante todo el año”.
¿Cuántos voluntarios ayudan en la diócesis de Alcalá?
“Hay 380, gracias a los voluntarios se atiende al ropero, y se reparten los alimentos, si no sería imposible”.
¿Cuál es el perfil de las familias que se está atendiendo últimamente?
“En los dos últimos años ha cambiado mucho el perfil. Hace dos años predominaban los inmigrantes, hoy ya son familias españolas, que se han quedado en paro. Han estado dos años recibiendo la ayuda del desempleo, se han quedado sin nada y la poca ayuda de los 400 euros que reciben lo dedican si pueden para el agua y la luz, y algunos para la hipoteca, si les da, que no les da”.
¿Existen personas que eran reacias a acudir a Cáritas y ahora no les ha quedado otro remedio?
“Hay familias que les da mucha vergüenza, tal es así que envían a un amigo o a una vecina para que les lleve los alimentos”.
¿Qué es lo que más demandan las familias?
“Los inmigrantes demandan más ropa, los españoles alimentos, sobre todo legumbres, aceite, azúcar y pasta. En algunas parroquias se les da un vale para que puedan comprar pescado, huevos, carne y alimentos preparado para acompañar los platos de legumbres”
¿Posee Cáritas en Alcalá casas de acogida?
“En Alcalá hemos inaugurado últimamente el centro “San Diego de Alcalá”, que está anexo a la Parroquia Virgen de Belén, donde diariamente atendemos entre 50 y 60 personas. Esas personas duermen en la calle, no sabemos en muchos casos donde lo hacen porque no nos lo dicen. Duermen en la calle y a las 8 se presentan en el Centro, allí tienen duchas, pueden ducharse y lavar la ropa, tienen consigna donde pueden dejar algo de ropa que les facilitan en los roperos. Se les da café y un bocadillo y están asistiendo a un taller de integración. Son personas en muchos casos difícil que se integren. Es un sitio muy sencillo, pero muy digno para estas personas sin techo”.
¿Cuál es el objetivo inmediato de Cáritas?
“En este año de la fe, estamos pesando que la gente de donativos suficientes para rehabilitar una casa, que se llamará la “Casa de los Pobres”, que ahora funciona con la Cofradía Virgen de las Angustias de la Parroquia de Santiago. Pero necesita una reestructuración y una ampliación para que se pueda atender a la gente y darla de comer. Ese es nuestro objetivo en el año de la fe. Un reto muy difícil, pero que creo que los cristianos lo pueden hacer posible”.
¿Encuentra siempre Cáritas colaboraciones?
“Este año ha habido más donativos que en el 2011, son menores en cantidad porque mucha gente no puede dar más, pero son mayores en número, porque la gente se está dando cuenta que hay mucha gente que lo está pasando mal y dan lo que pueden”.
¿Qué importe ha recogido Cáritas Alcalá este año?
“La cifra asciende este año a 106.000 euros, bastante para donativos. También estamos sacando bastante con los festivales benéficos de música y de distintos eventos. UN festival que pueda sacar 5.000 euros te da para comprar muchos alimentos y atender a muchas familias. La gente está colaborando de maravilla, y el Señor Obispo ha puesto toda la carne en el asador y está preocupado para que Cáritas no deje a nadie sin comer o sin ropa, que se pueda atender a todo el mundo que lo necesite y ese es nuestro objetivo”.
¿Cree que Cáritas en algunos sectores de opinión tienen mala prensa?
“Cáritas en España ha superado en pesetas los cuarenta y tres mil millones. Mucha gente se cree que Cáritas es una ONG, pero Cáritas es un organismo de la Iglesia Católica, alguien lo puede criticar como han hecho con Amancio Ortega el presidente de Inditex que ha donado 20 millones de euros a Cáritas, porque a alguien le sienta mal que lo haya hecho a Cáritas. Estamos en una democracia y a unos les puede parecer bien y a otros mal. En España hay 62.000 voluntarios de Cáritas que están permanentemente entregados con su labor de ayuda a las familias”.
La Comunidad de Madrid ha entregado pisos del IVIMA a Cáritas para que los distribuyan entre los más necesitados, ¿Cómo se va a hacer esa distribución?
“La Comunidad de Madrid ha entregado 1000 viviendas del IVIMA a Cáritas de Madrid, Getafe y Alcalá, que tenemos que repartir adecuadamente. Porqué se lo ha dado a Cáritas, porque a lo mejor se fía que Cáritas lo hace más justamente por los pobres. Puedo decir que no se va a dar ningún piso sin antes tener una gran documentación y ver realmente quienes son los más necesitados, porque a esos se les facilitaran los pisos y se van a repartir con justicia, pues también eso le ha sentado mal a alguien. Hay gente que no puede ver a la Iglesia, no se por qué.”
Si una persona quiere contribuir con Cáritas, ¿cómo lo puede hacer?
“Puede ir a cualquier parroquia y dar todo lo que buenamente pueda sabiendo que su destino va a ir a para a un buen fin. En las parroquias no se discrimina a nadie, no se mira, ni la raza, ni la religión, ni la política, todo el que llegue será bien recibido.
En Alcalá de Henares hace un mes Cáritas Alcalá inauguró el centro de día de atención a personas sin hogar “San Diego de Alcalá”, en unas nuevas instalaciones ubicadas en el recinto de la Parroquia Virgen de Belén, donde se da cobertura a las necesidades básicas, que no están adecuadamente atendidas de las personas sin hogar.
Sus objetivos sin embargo van más allá, ya que la actividad del centro “San Diego de Alcalá” se orienta, de forma prioritaria a impulsar la inserción social y la formación en habilidades sociales de sus residentes mediante el desarrollo de estrategias de afrontamiento personal que permiten a cada persona sin hogar recuperar su plena autonomía y dignidad humana dentro de un ámbito social y laboral normalizado.
La actividad de este centro de día que atiende a diario entre 40 y 50 personas, a las que además de estancia diurna, se les sirve el desayuno, se enmarca en el proyecto “Laguna” de Cáritas Alcalá, a través del cual se acoge a personas sin hogar desde una intervención de proximidad basada en garantizar la cobertura de sus necesidades básicas y el alojamiento temporal, así como el acompañamiento social y educativo de los itinerarios de inserción de estas personas y su derivación hacia otros recursos sociales, bien de Cáritas, como de carácter comunitario, tanto públicos como privados.
En este centro las personas acogidas tienen los servicios necesarios para su aseo personal, pueden lavar la ropa, disponen de una consigna donde pueden tener algunos enseres, desayunan y asisten a charlas y talleres de formación, estando acompañados de Trabajadores Sociales, Educadores Sociales, Animadores y Mediadores Sociales, junto con un servicio de voluntariado.
Cuando el pasado 20 de septiembre el VII informe del Observatorio de la Realidad Social fue presentado en Madrid por el secretario general de Cáritas, Sebastián Moral y el coordinador del Equipo de Estudios, Francisco Lorenzo, bajo el título “De la coyuntura a la estructura. Los efectos permanentes de la crisis”, no dejaron sin repasar ninguno de los aspectos sociales en los que Cáritas está relevando de obligaciones sociales a las administraciones públicas.
Y es que el aporte de Cáritas desde que se fundase allá por los primeros años de la posguerra ha sido indispensable para ofrecer respuestas ágiles y directas a los más necesitados.
Precisamente esta organización de la Iglesia Católica, incuestionable en su plan de ayuda a los más necesitados cuenta con el compromiso y la fiabilidad necesaria para que desde la mayoría de los sectores de la población se esté concienciando de que es una organización desinteresada, apolítica y con un fín de ayuda a las personas más vulnerables en tiempos de penuria económica.
Por mucho que se quiera tapar la realidad interesadamente, desde partidos políticos que siguen viendo a la Iglesia Católica desde un entorno laicista, lo cierto es que incluso muchas personas renegadas de sus orígenes cristianos, no dudan en acudir a Cáritas como primera organización como demandantes de sus servicios. Es la hipocresía española, tantas veces puesta de manifiesto.
Ese mismo informe señala que desde que se inició la crisis se ha multiplicado por 2,7 el número de personas atendidas en los Servicios de Acogida y Atención Primaria de Cáritas, que ha pasado de 370.251 personas en 2007 a 1.015.276 en 2011.
Las causas principales de este incremento siguen siendo, principalmente, un proceso sostenido de destrucción de empleo, que reduce de manera drástica las posibilidades de ingresos económicos en numerosos hogares; y la consolidación de la reducción y el agotamiento de las ayudas de protección social.
Entre las necesidades básicas más demandadas entre 2007 y 2011, el mayor aumento se ha producido en el número de ayudas económicas para alimentación, seguidas de ropa/calzado y vivienda. Por detrás aparecen otras necesidades, como gastos sanitarios y asuntos legales.
En 2011, se registraron unas 400.000 respuestas de ayuda económica para alimentación, más de 50.000 para vivienda y 60.000 para ropa y calzado.
En cuanto a los fondos invertidos, el gasto en ayudas económicas a las personas y familias destinados por las Cáritas Diocesanas a través de sus Servicios de Acogida y Asistencia se han duplicado entre 2007 y 2010, hasta alcanzar cerca de 33 millones de euros en ese último año.
En 2011 se alcanzan más de 10 millones de euros en ayudas para alimentación y 7 millones de euros para vivienda, seguidos de 1,5 millones en educación/formación y 1 millón en gastos relacionados con la salud.
En total, entre 2007 y 2010, los recursos invertidos por la Confederación Cáritas en todo el país en el apartado de Acogida y Atención Primaria superan los 112 millones de euros.
Las mujeres siguen siendo el rostro más visible de las demandas de ayuda de emergencia atendidas por Cáritas. Destacan, asimismo, el elevado número de desempleados que han pasado de ser “recientes” --al inicio de la crisis-- a ser de larga duración. Numerosas parejas jóvenes (de 20 a 40 años de edad) con hijos se han visto también muy afectadas, así como mujeres solas con familiares a cargo. Las parejas con hijos suponen el 40% y las familias monoparentales un 18%.
En Cáritas, 5 de cada 10 personas acogidas en 2011 son inmigrantes. Un tercio de ellos están en situación de irregularidad, en muchos casos sobrevenida a consecuencia de la crisis. Se estima que Cáritas atiende cada año a 130.000 personas en situación de irregularidad.
En cuanto a los perfiles sociales que más aumentan en quienes han acudido por primera vez a los Servicios de Acogida en 2011, el Informe señala que son personas de nacionalidad española y extracomunitarias en irregularidad sobrevenida; en riesgo de perder su vivienda; parejas con hijos y, en menor medida, personas solas y familias monoparentales; jóvenes adultos con una edad de 30 a 44 años; y personas sin ingresos o con Rentas Básicas o Mínimas.
El estudio realizado también constata como la sociedad española presenta un modelo de integración precaria que, desde los años 80, se ha venido deteriorando progresivamente y que deja patente la insuficiencia y la reducción de la capacidad protectora del sistema público.
O que la exclusión social, la pobreza y la vulnerabilidad son fenómenos estructurales que hoy, a consecuencia de la crisis, se hacen especialmente visibles; pero el proceso de deterioro progresivo de los derechos y de la protección social, especialmente para los más desfavorecidos, no es algo nuevo.
Por esos motivos, la evolución de las solicitudes de ayuda a Cáritas no es un asunto pasajero ni coyuntural, sino que expresa la consolidación de una estructura social en la que un número elevado de personas y familias han quedado sin esperanza en su proyecto vital.
Demoledor es que el informe afirme que en los años de crecimiento económico, entre 1994 y 2007 no se redujera la pobreza --ni se consolidó la protección social, ni aumentó la proporción de inversión en gasto social del P.I.B.--, por lo que es difícil creer que salir de la crisis desde la óptica del crecimiento económico tenga consecuencias relevantes en la reducción de la desigualdad y la pobreza.
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