AlcaláDigital
Madrid. Martes 08 de enero de 2013
 
  Roca 2x1; cierre y pelotazo urbanístico  
   
 

Por su privilegiada situación de los terrenos de Roca son ahora mismos “La Joya de la Corona” alcalaína para los grandes tiburones de la especulación urbanística

 
 

 

MADRID/ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL) Tras más de cincuenta años de permanencia en Alcalá de Henares la compañía Roca ha decidido cerrar su fábrica de porcelana, un decisión triste y sin duda desgraciada donde se pueden manejar multitud de hipótesis, pero lo cierto es que si no cambia su consejo de administración la decisión, 258 trabajadores se sumarán al desempleo. Un Expediente de Regulación de Empleo que cae una vez más sobre la depauperada desindustrialización de Alcalá.

Roca comenzó su andadura en Alcalá de Henares en 1962, fue la segunda fábrica de porcelana sanitaria que la compañía Roca Radiadores S.A. estableció en España, ha dado trabajo a miles de alcalaínos e incluso a personas que se trasladaron a nuestra ciudad desde otras provincias allá por los años 60 en plena transformación económica de Alcalá. Pero en un mundo globalizado Roca como otras empresas comenzó a abrir fábricas en países con mano de obra barata y sin problemas laborales debido a sus regímenes políticos, en este caso fue en Marruecos, todo eso se vendió en su momento como una apertura a un negocio en el que ganaban todos, empresarios y trabajadores. Como el tiempo es el que pone a cada uno en su sitio, los empresarios siguieron teniendo pingues beneficios, mientras que los trabajadores sin una representatividad de futuro empezaran a inquietarse por sus puestos de trabajo.

Cuando hay negocio por delante, la navidad no supone tiempo de dignidad y compasión, los trabajadores de Roca recibieron el “mazazo” en vísperas navideñas y sin ninguna pereza decidieron acampar delante de su “vida”. El tiempo más que correr vuela, y aunque se han incriminado todas las fuerzas políticas y sindicales en el asunto, desde el comité de empresa se es consciente que la negociación va a ser dura.

“es muy difícil que cuando toma una decisión de marcha atrás”

Roberto Gámez es una de las personas pertenecientes al comité de empresa y que está al día en las negociaciones entre empresa y trabajadores.

“Llevamos acampados desde el día siguiente en que la empresa nos presentó el expediente de regulación de empleo y nuestra intención es seguir, o bien hasta que la empresa recapacite y de marcha atrás al expediente o bien hasta que se acabe el plazo de consultas y tengamos alago sobre la mesas más claro”.

En los días siguientes al año nuevo los trabajadores habéis tenido varias reuniones con la empresa, ¿cuál ha sido su postura?

“Hemos tenido dos reuniones donde la empresa nos ha presentado varias cosas, la extinción de 258 empleos, un descuelgue del convenio que tenemos firmado hasta el 31 de diciembre y la negociación del siguiente convenio. En la reunión para el descuelgue del convenio según la reforma laboral en el cuál no se ha llegado a ningún acuerdo y vamos a recurrir, y ayer tuvimos la primera reunión del expediente de extinción de empleo, donde tampoco sacamos nada en claro, y estamos a la espera de las siguientes reuniones”.

¿Creéis que la empresa tiene ya todo decidido?

“Esta empresa por la forma de actuar que lleva y por los años que llevamos trabajando es muy difícil que cuando toma una decisión de marcha atrás. Lo que ocurre es que nunca había tomado una decisión tan grave como esta de cerrar prácticamente la fábrica. Creemos que todas las fuerzas que estamos tocando, partidos políticos y administración tienen que hacer un trabajo en esta empresa, porque la comarca está prácticamente desmantelada  no se puede perder un empleo más”.

Desde que Roca se implantó en Alcalá de Henares, se constituyó en una empresa líder en el sector y adquirió un compromiso con la ciudad. ¿no cree que tienen sus dirigentes algo que decir?.

“Roca creemos que tiene una responsabilidad social  con esta ciudad, se ha beneficiado de muchas subvenciones, se ha beneficiado de las épocas de bonanza donde ha ganado mucho dinero. A los trabajadores nunca nos ha revertido esas épocas de bonanza, porque las subidas de los salarios han sido muy pequeñas. Roca siempre ha sido una empresa muy dura a la hora de negociar y creemos que ahora  mismo tiene una responsabilidad social con esta ciudad y con este país. No podemos la situación que está atravesando España y una empresa que tiene beneficios no puede poner a 258 personas más a cobrar del paro y de la administración. Creemos que debería reconsiderar su postura; si tiene que reorganizar el negocio que lo haga pero sin olvidarse de que esta factoría ha contribuido a lo que el grupo es hoy en día”.

¿Pensáis los trabajadores que tras el ERE se puede esconder especulación económica relativa a una posible recalificación de terrenos?

“En el anterior expediente llegamos a un acuerdo con el ayuntamiento y los demás partidos políticos en firmar una declaración de que estos terrenos no van a ser recalificados, ni a corto, ni a largo plazo. Con la crisis inmobiliaria estos terrenos han dejado de valer lo que valían anteriormente y creemos que a pesar de ser todavía valiosos al estar donde están, vamos a intentar que si Roca se quiere ir de Alcalá que esto no sirva para nada. Pero no tenemos que olvidar que cuando ya estemos todos fuera dentro de equis años alguien puede venir, recalificar y construir aquí. Roca no es una empresa que tenga problemas económicos y puede esperar perfectamente diez o quince años hasta que esto se recalifique y pueda vender los terrenos”.

¿Cuántos puestos de trabajo se han perdido en Roca en los últimos años?

“Cuando entré a trabajar a Roca hace 14 años éramos unos 1.200 aproximadamente, al día de hoy no llegaba a 400. En el anterior expediente de extinción ya salieron cerca de 300 compañeros; y esta es la estocada final que nos faltaba, debilitar del todo la plantilla, porque en la parte de almacén y bañeras no llegaría a 100 trabajadores y el futuro de esos 100 trabajadores es ya muy incierto si no contamos con la planta de porcelana”

¿Hasta cuando se van a mantener las medidas de presión?

“La gente está echando el resto porque sabe que está en juego su puesto de trabajo y que sus expectativas de encontrar otro son bastante malas, porque tenemos compañeros que salieron del anterior expediente de hace dos años que a día de hoy no han conseguido encontrar un empleo. La gente tiene la moral alta y sabe que tiene que luchar porque es el último cartucho que nos queda”.

 

Si la decisión del consejo de administración de Roca no cambia, su presunta inactividad se puede sumar a la infinidad de industrias que en la última década han dejado de existir en Alcalá.

En los años cincuenta Alcalá era una ciudad agrícola con tan solo dos fábricas, como eran Forjas de Alcalá e Hilaturas Centro Españolas, más conocida como la Algodonera.


La cercanía con la capital de España y la incipiente industrialización hicieron que Alcalá de Henares fuera la escogida para albergar a finales de esa década a empresas como Química Sintética o Metalúrgica Madrileña, fue el pistoletazo de salida para que en la década de los sesenta se instalara la propia Roca, Perfumería Gal, Ibérica de Electrodomésticos (Ibelsa-Zanussi), Cointra (Alcalá Industrial) La Seda de Barcelona (Perlofil-Poliseda), Fibras Minerales, Proclaine, etc. A ellas se sumarian en años posteriores FIESTA, Cristalería Española, Avon Cosmetics, etc, así como numerosas empresas del sector químico y farmacéutico.

Unas empresas que han estado funcionando relativamente bien hasta mediados los años noventa y casualidades de la vida en 1995 un jovencísimo Bartolomé González accedía a la alcaldía de Alcalá de Henares. Han pasado 18 años y el sector industrial de Alcalá de Henares hoy en día es una caricatura de lo que en aquella época fue, teniendo en cuenta que todavía no había llegado la bonanza económica del ladrillo.  La desmemoria histórica es algo común que está en sintonía con nuestros días  y con la incapacidad de los políticos por revisar la historia reciente salvo que sea por motivos de intereses particulares.

Objetivamente la presencia en el ayuntamiento de Bartolomé González, ha sido la más perniciosa para el empleo en Alcalá de Henares. En un balance comparativo, con Bartolomé González se vivieron etapas de esplendor y de ostracismo.

La cruda realidad nos dice que con Bartolomé González en el ayuntamiento Alcalá, la ciudad fue desindustrializada, Ibelsa es solo un recuerdo, al igual que Cointra (actual grupo Ferroli), o que Perlofil (Poliseda) cuyos terrenos recalificó el propio Bartolo, para que a los pocos meses con nuevos dueños (Armacentro) y nuevos terrenos la empresa dejase de existir y a sus trabajadores incluidos en un callejón sin salida tras quebrar la aseguradora belga que tenía que hacerse cargo de las indemnizaciones. En el recuerdo existe Vedereca (Cristalería Española) o múltiples empresas como Gal o laboratorios Liade que han cambiado de ubicación o han desaparecido.

No hay que ser muy incauto para repasar el mapa de Alcalá y comprobar qué ha sido del suelo de las empresas que se han desubicado en Alcalá; en los terrenos de la Gal, ha pesar de rehabilitar la nave principal sin conocer su uso final, se habló del museo de la motocicleta, pero esto es igual que hablar del museo José Caballero o el Museo de los Madrazo, mentiras populistas al fin y al cabo de Bartolo, la realidad es que se han construido viviendas y un hotel. Algo parecido al proyecto que se hacía sobre los terrenos de la antigua Poliseda, y que la crisis ha dejado en estado inerme. Como sucedió con la buenaventura que tuvieron los terrenos en la carretera de Camarma donde Bartolo pretendía construir la planta incineradora de basura y que una “rebelión” popular pudo impedir.

Desgraciadamente el alcalaíno conoce que todo aquel suelo industrial que al cabo de los años se recupera es en forma de ladrillo, motivo que hace que por parte del comité de empresa de Roca no se las tenga todas consigo; podrán pasar diez, quince o veinte años, los que se quieran, quizás algunos no lo veamos, al igual que ocurre con los políticos que circunstancialmente estén en ese momento en el ayuntamiento, pero el futuro siempre es una incógnita difícil de predecir, y lo que está claro es que el término municipal de Alcalá de Henares agota suelo productivo, y en un futuro ese suelo puede ser los terrenos donde ahora se ubica Roca, o los que lindan en los márgenes del río Henares, como las diferentes islas.

Por mucho que hoy se comprometan nuestros munícipes con los trabajadores de Roca o de cualquier empresa, buscando una rentabilidad electoral futura, motivo único por el que se mueven, el capital privado tiene tomada una decisión y con estos munícipes o con otros, tarde o temprano los terrenos de Roca tienen la decisión tomada. Vivir para ver, no hay que irse muy lejos, Torrejón de Ardoz, Avenida de la Constitución. Y por mucho que traten de reivindicar y de esconderse la culpabilidad es tanto del equipo de gobierno como de la oposición, que cada uno haga acto de contrición y cargue con su parte de culpa. Unos por imposición y otros por omisión o inanición.

 
   
 
Correo alcaladigital Información legal Ir al principio