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Madrid. Martes 21 de febrero de 2012
 
  La medida de la “información”, o la “información” a su medida, se denomina manipulación informativa  
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MADRID, ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL) La información y la comunicación, como partes integrantes de lo que hoy se denomina como imagen corporativa de una institución, son términos que hay que manejar con sumo cuidado y a poder ser no utilizarlos demasiado. El campo de las relaciones públicas integra elementos intangibles cuyas concomitancias son evidentes y sus límites muchas veces compartidos.

 La comunicación aborda la gestión de la información, y las administraciones locales tienen que tener unos aparatos de comunicación lo suficientemente fuertes para responder a las demandas del ciudadano.

El alcalde de Alcalá de Henares en este sentido ha optado por una línea “gacetillera”, donde se trata de proyectar la imagen del equipo de gobierno a base de marcar la línea editorial de los medios informativos, donde en muchos casos no se anuncia el calendario de actos, sino que se recibe una información, en la que no se da opción al medio a analizar, opinar o preguntar, es más si, es un medio afín se le envía directamente la “información” por los procedimientos tecnológicos actuales, despreciando a los medios que desplazan a profesionales a cubrir la información.

Bartolomé González, alcalde de Alcalá de Henares, y presidente del Partido Popular en la ciudad complutense aplica con especial singularidad determinados principios si un medio informativo le es incómodo.

Individualiza al adversario en un único enemigo. Carga sobre el medio los propios errores o defectos. Convierte cualquier anécdota, por pequeña que sea en amenaza.

Últimamente está utilizando el principio de orquestación, al dar propaganda a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto, tratando de acallar sobre cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticas que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. Incluso tratando de convencer a los de su Partido para que piensen en una determinada línea, creando impresión de unanimidad.

El gabinete de comunicación municipal debe estar al servicio de todos los alcalaínos y grupos políticos, no solo del equipo de gobierno. Tiene que buscar fórmulas de coordinación para que la información no sea motivo de polémica.

Sería destacable contar con un gabinete de prensa independiente, lejos del equipo de gobierno de turno, con profesionales que exploren y analicen la información y contenido de los medios locales.

También el conocimiento de las actuaciones municipales en cuanto a rutinas de funcionamiento público debería ser motivo de interés y necesidad para el responsable del Gabinete municipal de comunicación. El nivel de preparación en el derecho administrativo local debería ser un aspecto a tener en cuenta a la hora de exigir y valorar ciertas cualidades en la capacitación del gestor de la comunicación municipal.

El Departamento de Comunicación debe de mantener la suficiente independencia profesional para que jamás se conviertan en instrumentos de manipulación social, ni por tanto en meras herramientas publicitarias o propagandísticas de la institución pública.
En este aspecto todavía le queda un amplio camino por recorrer ya que sus miembros tienen un estatuto tan particular que no saben si presentarse como periodistas o como asistentes políticos, el problema surge cuando se eligen no por su capacidad sino por su afiliación política.

El ayuntamiento de Alcalá de Henares tiene la necesidad de plantear la comunicación no sólo como un soporte de imagen externa del alcalde, sino de adquirir conciencia de que la información administrativa y política del alcalde, de su equipo de gobierno y del resto de partidos deben integrarse en una actividad informativa coordinada.

En este aspecto, en Alcalá de Henares se percibe una hegemonía del plano político sobre lo que debería ser el técnico-administrativo en el ámbito comunicativo, donde existe una tendencia cerrada ante los ciudadanos.

Detectar problemas comunicativos de primer orden y dar soluciones más coordinadas con un sentido global, debería ser una de las atenciones preferentes de la planificación informativa y comunicativa de la institución a través del Departamento de Comunicación.

Desde la alcaldía de Alcalá de Henares, se pretende ver la “paja en el ojo ajeno” sin efectuar acto de contrición sobre los posibles errores y contradicciones, se preparan para que nos preocupemos más en problemas aparentes que unos pocos desean que se conviertan en nuestra principal preocupación en lugar de preocuparnos por cosas que nos afectan a todos los ciudadanos directamente en mucha mayor medida. Pretender la hegemonía sobre medios de comunicación imponiendo una subvencionada línea editorial ya lo hizo por los años treinta un tal Joseph Goebbels, no es nada nuevo.

 
     
     
 
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