Numerosos vecinos aprovecharon el buen día para tomar un aperitivo en la Calle Mayor. ¿Huelga General? |
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MADRID, ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL) En la séptima huelga general de la democracia el guión estaba escrito desde que el Gobierno diera luz verde a la reforma laboral, ya el presidente del gobierno Mariano Rajoy lo dejaba por sentado, al igual que sucedía con los sindicatos ya que serían mal vistos por sus bases si no le hacían un paro general al gobierno del PP.
Históricamente la izquierda siempre ha querido conseguir en la calle lo que no ha conseguido en las urnas, apelan siempre a una democracia que nunca aceptan y en días como hoy son aprovechados por los “milicianos” para coartar la libertad del ciudadano, porque en pleno siglo de la saturación de información resulta una paradoja la figura del “piquete informativo”, todo un insulto a la capacidad de la persona de analizar, criticar y decidir.
Por ese motivo una huelga no se puede valorar en su medida mientras existan “piquetes coactivos” que limiten la libertad de las personas. Una democracia mayor de edad es la que permite a sus ciudadanos elegir libremente lo que más les conviene sin ser insultados, ni coaccionados, la izquierda en España y los llamados sindicatos de clase desconocen las palabras libertad y democracia, y eso al fín y al cabo lo estamos pagando todos.
En Alcalá de Henares, las “milicias sindicales” intentaron sin gran éxito que los grandes centros comerciales parasen su actividad, poco después de la apertura de El Corte Inglés los sindicalistas se presentaban ante su puerta principal. “Sin problemas compañeros, cerramos”; cierres bajados hasta que los sindicalistas desaparecieron, y vuelta a subir para reanudar su actividad. De allí partieron hacia el Centro Comercial la Dehesa, la dinámica la misma.
En cuanto a la sanidad tanto el Hospital como todos los ambulatorios permanecieron abiertos, sin apercibirse ninguna bajada de la actividad, aunque se notó un descenso de ciudadanos en los mismos.
Las oficinas de la Seguridad Social en rio Arlanza permanecieron abiertas con su actividad normal, igual que los juzgados, hasta siete bodas se contabilizaron en el de la calle Colegios.
El paro en La Universidad es el que pasó mayor factura a los estudiantes que quisieron utilizar los servicios de las bibliotecas, ya que permanecieron cerradas con los candados echados. La alternativa fueron las mesas exteriores e incluso las escaleras.
Donde más incidencia de paro se notó fue en los polígonos industriales, observándose un incremento del tráfico rodado en las carreteras.
En el centro de Alcalá la sensación era de normalidad, a excepción de algún bar en la calle Libreros, o un supermercado cercano a la facultad de derecho, el resto de comercios abría sus puertas como un día habitual, incluido el mercado municipal.
En el sector de la enseñanza, los colegios han estado abiertos, aunque en algunos como el María Zambrano sus cerraduras fueron selladas con silicona, al igual que ha sucedido con algunos juegos infantiles o centros de mayores.
El paro en el parque de servicios ha sido mayoritario, en torno a un 90 por ciento, mientras que el transporte en servicios mínimos ha transitado con normalidad.
Al igual que sucedía en el centro, en los barrios la actividad ha discurrido como un día normal, supermercados, bares, farmacias, bancos, gasolineras, comercios han abierto sus puertas, tampoco se han detectado en estas zonas la presencia de piquetes.
Destacar el dispositivo policial que se ha desplegado para garantizar las libertades tanto de la persona que haya querido hacer huelga, como el que ha querido trabajar, horas antes de la medianoche varios furgones de policía controlaban la sede de los sindicatos para evitar que las milicias sindicales pudieran coartar la libertad a los ciudadanos. Aún así pintadas y pegatinas han dañado el patrimonio alcalaíno, esperemos que con la ley en la mano y las normas de convivencia ciudadana desde el ayuntamiento se haga un ejercicio de responsabilidad y la factura de reparación y limpieza de los daños causados vayan a cargo de los sindicatos convocantes de la huelga y no al bolsillo de todos los alcalaínos.
Y es que por mucho que los sindicatos quieran “colgarse medallas” de triunfo en el día de hoy, en Alcalá de Henares, al igual que sucedió en septiembre de 2010 han fracasado en su llamamiento a la población para que secundase una huelga política hacia la reforma laboral propuesta por el gobierno.
Valoraciones aparte, solo un paseo por las plazas y calles de Alcalá eran la mejor prueba del transcurso en el día de hoy de la convocatoria de huelga general.
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