MADRID/ALCALÁ DE HENARES (ALCALADIGITAL).- El deshacerse de los residuos siempre ha constituido un grave problema para las ciudades, en la antigüedad todos los detritus provenientes de las casas acababan directamente en las calles, las basuras se arrojaban sin control tanto en el campo como en las propias ciudades lo que acarreaba graves problemas sanitarios. Las grandes plagas de enfermedades como la peste que asolaron Europa y acabaron con un tercio de su población en centurias pasadas se debieron a los grandes problemas sanitarios que se ocasionaban.
Cuando se decidió concentrar las basuras en un determinado punto, momentáneamente constituyó una mejora, pero con el tiempo esta solución se convirtió en un problema al ocupar mucho espacio, lo que resultó un problema donde ubicarlos, estéticamente son desagradables, son producen malos olores y son un foco de infección a través de insectos, roedores y aves.
Como consecuencia de la mezcla de materiales y su fermentación, se producen lixiviados que pueden contaminar las aguas subterráneas, pudiendo provocar los gases que se producen en la descomposición incendios espontáneos, altamente contaminantes.
La eliminación de residuos sólidos urbanos debe llevarse a cabo evitando toda influencia perjudicial para el suelo, vegetación y fauna, la degradación del paisaje, las contaminaciones del aire y las aguas y, en general, todo lo que pueda atentar contra el ser humano o el medio ambiente.
Alcalá de Henares comparte vertedero con Anchuelo, Camarma de Esteruelas, Corpa, Daganzo de Arriba, Los Santos de la Humosa, Meco, Pezuela de las Torres, Santorcaz Torres de la Alameda, Valverde de Alcalá y Villalbilla, está situado en los terrenos situados en la parte derecha en la carretera M 300 que sube al Gurugú.
Este vertedero reúne todos los requisitos técnicos y medioambientales generando energía limpia del biogás que se extrae, consiguiendo de esta manera el objetivo de aprovechamiento energético del material que tiene su destino final en el vertedero y reducir las emisiones de gases a la atmósfera que se generan con la descomposición de la basura.
Una forma de incrementar la producción de energía renovales y conseguir un aire más limpio para la región.
El vertedero de Alcalá de Henares fue ampliado con un nuevo vaso de vertido de 9 hectáreas que estará activo hasta 2016.
La composición de la basura es reflejo de la actual sociedad de consumo cuyos hábitos están dirigidos a la compra de productos de “usar y tirar” que , lejos de ofrecernos una mejor calidad de vida por la supuesta comodidad de su empleo, nos conducen a una irrefrenable generación de residuos.
Según los datos de que dispone el vertedero de Alcalá de Henares este tiene un área de influencia de 446 Km2, controlando a unas 185 empresas de la zona este de la Comunidad de Madrid, asistiendo a una población de 229.000 habitantes. La superficie ocupada de la antigua celda es de 20 hectáreas, mientras que la nueva constituye 9 hectáreas.
La entrada de residuos alcanza las 135.012 toneladas al año.
Por lo que respecta a su depósito cuenta con 12 operarios, siendo el tipo de explotación de media densidad con cubrición, con una potencia de vertido entre 35 y 40 metros.
La producción de energía eléctrica en un vertedero se basa en el uso del biogás, fundamentalmente metano, que se produce por la descomposición de la materia orgánica. Este gas se recupera a través de pozos distribuidos en diferentes puntos de instalación y se conduce por una red de tuberías hasta la planta de aprovechamiento energético, donde el biogás es tratado y empleado para generar, a través de motogeneradores, energía eléctrica que se utiliza para el funcionamiento de la instalación. El resto se vierte a la red externa de abastecimiento de la compañía eléctrica.
En este aspecto el vertedero de Alcalá cuenta con 2 unidades de motogeneradores, que suministran una potencia por unidad de 1.150 kilovatios, con un funcionamiento, año, unidad de 8.000 horas, con una producción eléctrica total de 18 GWh/año que pueden abastecer a 3.000 viviendas.
El tratamiento de Lixiviados, es decir el tratamiento del líquido generado por la descomposición de los residuos depositados en el vertedero, es realizado en dos etapas de osmosis inversas, teniendo una capacidad de tratamiento de 5 a 25 m3 al día.
A tener en cuenta que los lixiviados arrastran las sustancias tóxicas producidas en el vertedero, algunos como el cloruro de vinilo, cloruro de metilo, tetracloruro de carbono, cloro bencenos (de los que destaca el hexaclorobenceno , por su toxicidad) y arsénico son sustancias cancerígenas.
Al igual que el resto de sustancias organocloradas, son persistentes y bioacumulativas en todos los eslabones de la cadena trófica.
El plomo, cadmio y el mercurio son metales pesados presentes en los lixiviados de los vertederos. El plomo procede principalmente de las baterías de los coches y de los aparatos electrónicos, plásticos, vidrio, cerámica, pigmentos, etc.
El plomo ocasiona lesiones cerebrales en los niños e hipertensión arterial en los adultos. El mercurio produce lesiones renales y neurológicas.
El vertedero de Alcalá de Henares está integrado en la Red de Centros de Información de Residuos de la Comunidad de Madrid (RCIR) estando formada por aulas medioambientales. Cada aula dispone de recursos educativos adaptados a sus características particulares, ofreciendo información integral sobre la gestión de los residuos en la Comunidad de Madrid y, además, sobre los procesos específicos desarrollados en cada instalación en concreto.
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