AlcaláDigital.- Alcalá de Henares, está viviendo en los últimos días, como desde la justicia primero se ha investigado y ahora se está deteniendo a responsables de una trama de presunta corrupción en donde la acusaciones son, cohecho, malversación de fondos públicos, amenazas, malversación, tráfico de influencias y falsedad documental, además se afirma que desde la concejalía de Festejos, se daban como buenas facturas infladas o se “amañaban” los concursos de contratación. Acusaciones que, presuntamente, contaba con el visto bueno de la responsable directa de la concejalía de Festejos, Virginia Sanz, y un cago de confianza de esa concejalía como era el señor, Guillermo Cabrilla, salpicado de forma directa en otro escándalo como fue, el Concierto “Rumbo a la Esperanza”, en donde la recaudación de más de 7.000 euros, estuvo desaparecida durante muchos meses y al final Cabrilla, se vio obligado a aportarla de su bolsillo. Otro feo asunto, que a día de hoy también está en el correspondiente juzgado, y a Cabrilla le constó el puesto de, asesor de festejos, tras la puesta en marcha de una Comisión de Investigación municipal.
Pero, si bien la maquina judicial se ha puesto en marcha, para pedir responsabilidades, penales, a nadie se le escapa que, también es hora, de poner en marcha las responsabilidades políticas, ya que lo anteriormente expuesto, en el primer párrafo, se deduce que, la responsabilidad política, es del partido y personas que por entonces tennian puestos de responsabilidad en el gobierno municipal y que ese gobierno estaba encabezado por un alcalde del PP, una concejala del PP, y un cargo de confianza nombrado por el PP, por lo tanto, desde el actual gobierno municipal, que esperemos se constituya pronto, tiene que ser prioritario, además de auditar las cuentas de etapas anteriores, pedir responsabilidades políticas, y más concretamente, dimisiones, ya que no se tiene que olvidar, que su máximo responsable de esta etapa negra de la presunta corrupción que ahora se está investigando por la justicia, esta con una medalla de concejal en nuestro ayuntamiento, y ese es el anterior alcalde del PP, y máximo responsable de la concejalía que se están investigando. Nos referimos al actual concejal del PP, y anterior alcalde, Javier Bello. Un responsable político que bajo su gestión se puso en marcha la presunta mayor red de cohecho, malversación de fondos públicos, amenazas, malversación, tráfico de influencias y falsedad documental, de la historia de este ayuntamiento.
Unos graves hechos, que necesita de una muy importante depuración política, donde se pidan, censes, dimisiones y responsabilidades, además de investigar uno a, uno, los contratos, y concesiones que bajo su nefasto mandato se firmaron, ya que hoy nadie puede garantizar, que lo ahora investigado por la justicia, sea un hecho aislado, en su gestión y tramitación. Así, a los actuales políticos salidos de las recientes elecciones del 24M, y el gobierno del CAMBIO, no solo se tiene que dedicar a levantar alfombras, sino a desinfectar con ZOTAL, todas y cada una de las concejalías, por donde, el señor Belloy su ediles han pasado durante tres largos años, ya que la ambigüedad y el dejar pasar el tiempo para que escampe, no se entendería, por parte de la ciudadanía que, en las urnas ha pedido cambio en las formas, limpieza y revisión en profundidad de la gestión de gobierno anteriores. Una oportunidad, que ahora por fin se lo ha puesto a huevo a nuestros recién nombrados políticos, y que esperemos estén a la altura de las circunstancian y sobre todo que cumplan con lo prometido, que es CAMBIO y revisión de nuestro reciente pasado salpicado de presunta corrupción.
Corrupción, que está por juzgar y denunciar en su mayoría, ya que hay números caso en los juzgados pendientes de investigación, como es el de la publicidad, en donde Bello y su Gobierno, otorgaban a dedo, en la Junta de Gobierno de los lunes suculentos miles de euros, a medios de comunicación afines por publicar bajo el disfraz de publicidad municipal informaciones positivas del alcalde, Javier Bello, y su Gobierno.