AlcaláDigital.- Eso, es lo que desde AlcaláDigial, deseamos para este año que acaba de dar comienzo, a este personaje público, que ha hecho de la política su oficio y, de su oficio, su modo de vida, desde que llegara con 18 años a las filas del PP, de Alcalá de Henares, en donde, alcanzó niveles de poder jamás conocidos, en la ciudad que le vio nacer, y años más tarde bajo su mandato, padecer, la prepotencia, el despilfarro, y el sectarismo en una ciudad que difícilmente conocía los altos parámetros de descomposición, política y sobre todo social, en los que este alcalaíno, colocó a la ciudad, que él dice querer tanto.
Bartolmé González Giménez, un alcalaíno, ex alcade de Alcalá de Henares, y ahora, monaguillo en ejercicio, o maletinero, de su jefa, Esperanza Aguirre, que vivió la época dorada de las vacas gordas, bajo su mandato como alcalde de Alcalá de Henares, y que dejó a la ciudad a la dice que tanto ama, al borde de la quiebra financiera, con una deuda que sobrepasaba los 300 millones de euros. Deuda, que hoy su ahijado, Javier Bello, no solo ha procurado descender, sin o que como es normal y siendo el alumno más aventajado de Bartolo, ha aumentado, la ruina de la ciudad, más importante de la Comunidad de Madrid. Una contradicción inversa al patrimonio de este personaje, en donde seguramente, su patrimonio fue inversamente proporcional a la ruina que generó en esta ciudad. Un patrimonio, que, si hubiera una mínima trasparencia en este ayuntamiento, se podría comprobar, el patrimonio que contaba cuando se incorporó como concejal en el ayuntamiento que arruino, y el patrimonio que contaba, cuando, 20 años después, su jefa Esperanza Aguirre, le ordenó que abandonara la alcaldía, a tan solo un año de su elección como alcalde.
Y es que, este sujeto que se auto calificaba, “municipalista”, además de ser el peor alcalde que ha tenido y padecido la ciudad, a quien amigos suyos de medios de comunicación afines, le calificaron el “mejor alcalde que ha tenido Alcalá, después de engordar sus cuentas con más de 6 millones de euros, bajo su mandato, no solamente se enriqueció con el ejercicio de la política, mientras arruinaba, la ciudad que gobernaba, sino que además, se hizo empresario y aliado, de empresas de dudosa solvencia y escrúpulos, como en su día denuncio AlcaláDigital. Es decir, este jeta y vividor de la política, utilizo como nadie el poder para, potenciar sus alianzas empresariales, y poner en marcha, desde la alcaldía que ostentaba, el mayor tráfico de influencias, jamás conocido, para su propio beneficio. Un beneficio, en algunos casos tan fructífero como el aumento de facturación en las empresas, que familiares suyos directos. Por eso retamos desde AlcaláDigital a que este, “nacionalista y municipalita”, haga público su patrimonio y, el de las empresa de sus familiares más directos, antes de su inicio en la política local y, después.